Estos son algunos indicios de una relación abusiva

Abuso verbal

Uno de los cónyuges disminuye o descalifica al otro constantemente mediante insultos y críticas. Por ejemplo, cuando alguien insulta verbalmente a la víctima diciéndole que es fea, gorda, estúpida, mala madre, que no tiene futuro. O cuando la presiona con el argumento “si me quisieras de verdad, harías tal o cual cosa”.

Golpes y lesiones

La víctima a menudo presenta golpes o lesiones en alguna parte de su cuerpo y no puede explicar cómo le ocurrieron o manifiesta una excusa poco creíble.

Temperamento violento

Las personas con temperamento violento presionan a sus víctimas con intimidaciones y amenazas. Por ejemplo, en una relación amorosa, uno de los cónyuges amenaza con hacerle daño a la víctima o a alguno de sus hijos, familiares, amigos o mascota. El que tiene este temperamento culpa de todo a la víctima o a otras personas para justificarse.

Caracter dominante

Este tipo de violencia se genera cuando existe un control extremo por parte del agresor hacia su víctima: constantemente le pregunta dónde está, llama a su trabajo todo el día para ponerla en evidencia, escucha sus llamadas telefónicas y administra su dinero. Un comportamiento posesivo sobre su víctima.

Aislamiento

La víctima es privada de ver a determinados amigos o familiares, se le prohíbe estudiar o trabajar y se la obliga a quedarse en la casa. El agresor ejerce su poder violando sus libertades y obligándola a no establecer comunicación con ninguna persona.

Cambios emocionales

En esta circunstancia, la víctima manifiesta alteraciones en su comportamiento frente a las amenazas: se pone nerviosa, se atemoriza, o directamente no habla cuando su opresor está presente.

Comportamiento de los hijos

En general, los niños que padecen situaciones de violencia en su ámbito familiar, en cualquiera de sus manifestaciones, tienen problemas de conducta en la escuela, son tímidos o retraídos y no se relacionan bien con los demás niños.